El número de relaciones de banca corresponsal activas en América Latina y el Caribe ha disminuido aproximadamente un 30% desde 2011, según datos del CPMI/BIS. La pérdida no se distribuye de forma homogénea: jurisdicciones del Caribe, América Central y la región andina han perdido entre el 40% y el 60% de sus relaciones históricas, mientras que las economías mayores —Brasil, México, Chile, Colombia— han preservado infraestructura, aunque con un encarecimiento marcado de las líneas remanentes.

El fenómeno es, en su esencia, una decisión racional de la banca corresponsal global: ante un incremento sostenido del coste de cumplimiento y de los multas asociadas a incumplimientos —HSBC 2012, Standard Chartered 2012/2019, Danske Bank 2018, ABN Amro 2021— la economía de mantener relaciones con clientes percibidos como elevado riesgo se ha degradado materialmente. Pero el repliegue tiene también un componente estructural que es útil examinar de forma separada.

1. Magnitud del repliegue

Sub-regiónCambio relaciones 2011–2024Cambio en volumen USD
Caribe−55%−40%
América Central−45%−30%
Andina−35%−20%
Cono Sur−20%+5%
Brasil / México−15%+12%

La aparente estabilidad de volumen en las economías mayores enmascara un proceso de concentración: menos corresponsales, mayor dependencia de cada uno, y mayor riesgo de disrupción cuando alguno decide retirarse.

2. Causas estructurales

Cinco vectores explican la mayor parte del repliegue observado:

  1. Asimetría sanción/beneficio. Las multas por incumplimiento AML pueden exceder en órdenes de magnitud el margen acumulado durante décadas en una jurisdicción. La asimetría se ha incrementado con el endurecimiento del marco OFAC desde 2017.
  2. Coste fijo de monitoreo. El gasto en KYC, screening y monitoreo transaccional para una relación pequeña es comparable al de una relación grande. La economía de escala penaliza a corresponsales con clientela diversa pero atomizada.
  3. Calificación de riesgo país. El uso de listas FATF —grises y negras— como insumo automático en la decisión de mantener o cerrar líneas genera efectos cascada sobre jurisdicciones que entran o permanecen en listas durante varios ciclos.
  4. Exposición a flujos cripto. La presencia de VASPs domiciliados en la jurisdicción cliente, aun cuando no sean contrapartes directas, ha sido tratada como factor de riesgo agregado por bancos corresponsales globales.
  5. Presión interna de capital. Reasignación de capital regulatorio hacia relaciones de mayor rentabilidad ajustada por riesgo. El de-risking es, en parte, una decisión de balance.

3. Mapa regional de exposición

La exposición no es homogénea. Tres niveles de gravedad merecen distinción:

  • Nivel crítico: jurisdicciones con menos de cinco corresponsales activos en USD, dependencia material de cooperativas o bancos pequeños sin sustituibilidad. Incluye varios estados del Caribe oriental y dos jurisdicciones de Centroamérica.
  • Nivel elevado: jurisdicciones con concentración superior al 60% en un único corresponsal, riesgo agudo ante una eventual retirada. Algunas economías andinas y caribeñas medianas.
  • Nivel moderado: jurisdicciones con base de corresponsales diversificada pero coste de cumplimiento creciente. Las economías mayores de la región se ubican aquí.

4. Opciones estratégicas

Las opciones disponibles para una entidad financiera local aún bancarizada se agrupan en cuatro categorías, no mutuamente excluyentes:

  • Reforzar la documentación. Producir un dossier de cumplimiento defendible —políticas, evidencia operativa, métricas, casos cerrados— que pueda compartirse proactivamente con el corresponsal antes de su revisión anual.
  • Diversificar. Mantener al menos tres corresponsales activos en USD y dos en EUR, con flujo real distribuido. La asimetría entre corresponsales "de papel" y "operativos" es uno de los primeros indicadores de fragilidad.
  • Reducir perímetro. Salir de líneas de negocio que aporten riesgo desproporcionado al perfil agregado. Cuentas de paso para terceros sin relación comercial permanente son el ejemplo más obvio.
  • Construir alternativas. Acceder a esquemas de liquidación regional —SML, CCP regionales— o a infraestructura cripto-fiat con sponsor banks autorizados. No sustituyen plenamente al corresponsal global, pero proveen resiliencia.
Observación
La calidad documental del programa AML es, en la práctica, un determinante de primer orden de la retención de líneas. Bancos que invierten en producir evidencia operativa cuantitativa —falsos positivos, tasa de cierre de alertas, casos elevados— preservan corresponsales más tiempo que aquellos con programas defendibles solo en lo cualitativo.

5. Perspectiva 2026–2028

El ciclo próximo será determinante para varias jurisdicciones del Caribe y América Central en las que la masa crítica de corresponsales se acerca al umbral mínimo viable. Tres factores podrían atenuar la presión: (i) implementación efectiva de la Travel Rule, que reduce la prima de riesgo cripto; (ii) avances en regtech que reducen el coste fijo de monitoreo; y (iii) marcos regionales de liquidación que descomprimen la dependencia exclusiva del USD.

Ninguno de los tres opera de forma automática. La preservación de infraestructura corresponsal requiere acción coordinada entre supervisores, bancos locales y, cuando aplique, organismos multilaterales con capacidad de actuar como contraparte transitoria.


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